Nosotros

Historia

La historia de Punta Patillos Ecolodge nace a comienzos del año 2006 cuando un grupo de ecologistas decidimos tomar acción contra diversas actividades ilegales que se realizaban en la zona y atentaban contra la biodiversidad y equilibrio de los ecosistemas. Sin lugar a duda las peores de ellas eran la pesca con explosivos y la matanza de cormoranes. Por aquellos años existían más de 30 grupos de personas que se dedicaban a la pesca con dinamita. Esta actividad consiste en hacer detonar explosivos para aturdir o matar cardúmenes de peces para facilitar su captura. Este tipo de pesca es extremadamente destructiva para los ecosistemas acuáticos, debido a que los explosivos no solo matan a las diferentes formas de vida existentes en la zona sino también destruye los hábitats donde se reproducen y alimentan estas, perjudicando la recuperación de la biodiversidad y de los ecosistemas. La matanza de cormoranes es una actividad tradicional en la zona de Huarmey donde la carne de estas aves tiene una gran demanda para la preparación de un plato típico llamado “picante de chuita”. La chuita es uno de los cormoranes que se usaban antiguamente para la preparación de este plato y que debido a su sobre explotación ahora se prepara con guanayes. Estas actividades, además de la pesca con chinchorro y la extracción ilegal de guano de isla, nos exhortaron a conservar la zona. Por este compromiso decidimos construir Punta Patillos Ecolodge, el cual por medio del ecoturismo ayudaría a proteger la playa y su biodiversidad. Así, desde el año 2009 Playa Patillos y las playas aledañas están recuperándose.

Compromiso

En Punta Patillos Ecolodge, estamos comprometidos con la conservación y la sostenibilidad. Desde el año 2011, hemos colaborado estrechamente con la ONG Proyecto Geo Viva para la Protección de la Naturaleza. Juntos, hemos logrado eliminar la pesca con dinamita de playa Patillos y una notable disminución de esta práctica en las áreas aledañas. Tenemos el compromiso de eliminar por completo esta actividad delictiva en el distrito de Culebras, y seguiremos trabajando incansablemente para lograrlo.

Responsabilidad Social Ambiental

Contamos con una arquitectura que se integra armoniosamente con la naturaleza, reduciendo al mínimo cualquier impacto negativo en el medio ambiente. Para lograrlo, hemos implementado prácticas sostenibles, como la utilización de biodigestores para la descomposición natural de residuos provenientes de los servicios higiénicos, usamos paneles solares para obtener energía, reutilizamos el agua proveniente de duchas y caños para regar áreas verdes, y separamos los residuos orgánicos para la producción de compost, que luego es utilizada para abonar jardines.

Asimismo, promovemos activamente la educación tanto en temas ambientales como culturales, reconociendo que la conciencia y el conocimiento son esenciales para la protección de nuestro entorno. Conservando la zona costera de Culebras generamos beneficios a los pescadores mediante la protección de los recursos hidrobiológicos y al mismo tiempo aseguramos un turismo sostenible en ella.

Reconocimiento

El «Premio Nacional del Ambiente Antonio Brack Egg» es un reconocimiento otorgado en Perú a individuos, organizaciones, instituciones y comunidades que han realizado contribuciones significativas en el ámbito de la conservación y protección del medio ambiente. El premio lleva el nombre de Antonio Brack Egg, un destacado biólogo y ecologista peruano que fue Ministro del Ambiente del país.

Antonio Brack Egg (1940-2014) fue un pionero en la defensa del medio ambiente en Perú y jugó un papel fundamental en la promoción de políticas y acciones ambientales en el país. El premio que lleva su nombre fue establecido en su honor para reconocer y destacar los esfuerzos de quienes siguen su legado en la conservación y el cuidado del entorno natural.

El premio se otorga en diferentes categorías que abarcan una amplia gama de áreas ambientales, como la gestión de recursos naturales, la educación ambiental, la investigación, la sostenibilidad, entre otras. A lo largo de los años, este premio ha servido para resaltar y promover acciones positivas en pro del ambiente en el contexto peruano.

La sección Vamos del diario El Comercio, para estar nominado como uno de los mejores recintos naturales del Perú, un lugar debe cumplir con los siguientes requisitos:

  • Biodiversidad: El lugar debe albergar una gran variedad de especies de flora y fauna.
  • Belleza natural: El lugar debe ser estéticamente atractivo.
  • Conservación: El lugar debe estar protegido y conservado para las generaciones futuras

 

Además de estos requisitos, la sección Vamos también considera otros factores, como la accesibilidad, la oferta turística y la sostenibilidad.

En concreto, los recintos naturales que son considerados para el ranking de Vamos son:

  • Reservas naturales: Las reservas naturales son áreas protegidas que tienen como objetivo la conservación de la biodiversidad.
  • Parques nacionales: Los parques nacionales son áreas protegidas que tienen como objetivo la protección de la naturaleza y el desarrollo sostenible.
  • Santuarios nacionales: Los santuarios nacionales son áreas protegidas que tienen como objetivo la protección de especies silvestres o de ecosistemas frágiles.

 

Los recintos naturales que cumplen con los requisitos mencionados son nominados por el público a través de una encuesta en línea. Luego, un jurado especializado selecciona los cinco mejores recintos, que son anunciados en la sección Vamos del diario El Comercio.

Para ser considerado un paraíso del ecoturismo debe tener las siguientes características:

  • Belleza natural: El entorno debe ser atractivo y diverso, con una gran variedad de flora y fauna.
  • Riqueza en biodiversidad: El destino debe ser un hogar para una gran variedad de especies, tanto terrestres como marinas.
  • Actividades de ecoturismo: El destino debe ofrecer una variedad de actividades de ecoturismo que permitan a los visitantes explorar el entorno de forma sostenible.
  • Infraestructura turística: El destino debe contar con una infraestructura turística adecuada para atender a los visitantes, incluyendo alojamiento, transporte y servicios.
    Respeto por el medio ambiente: El destino debe gestionarse de forma sostenible, respetando el medio ambiente y las comunidades locales.